Si te interesa profundizar en tu trabajo de crecimiento personal te conviene conocer el trabajo con el niño interior. Probablemente habrás oido hablar de este concepto, extraño y  abstracto. Pero ¿qué és el niño interior? ¿A que nos estamos refiriendo?.

       El niño interior és nuestra esencia, és la parte inocente, más conectada al Universo, que tiene todo el potencial. Es la confianza y al mismo tiempo és muy vulnerable. Sabemos que el niño és muy sensitivo y se le hiere muy fácilmente.

       El niño interior tiene dos partes: la genuina, que es amor, bondad, pureza, inocencia,y la herida.  Ahi radica nuestro mundo emocional. Hasta los siete años el niño vive experiencias, como la excesiva exigencia de sus padres o la excesiva protección, que contribuyen a incorporar creencias falsas sobre si mismo, lo que provocará que el niño se vaya creando mecanismos de defensa. El niño siente miedo, vergüenza, soledad, rechazo, culpa. Todos hemos pasado en mayor o menor medida por estos sentimientos. Cómo manejamos ese dolor conforma el caracter o personalidad de cada individuo. Es una etapa en la que construimos nuestras corazas, para no sentir ese dolor. En esa época es cuando determinamos cual es nuestro nivel de autoestima. La autoestima -o mejor, la falta de ella- és un concepto aprendido en la infancia.

 Nena amb flors

        Cuando eramos pequeños aprendimos lo que ahora pensamos de nosotros y de nuestro mundo.  Como dice Louise Hay, precursora del pensamiento positivo y de la autoestima, “si has vivido con personas muy asustadas, desdichadas, culpables o coléricas, habras aprendido muchas cosas negativas sobre ti y sobre tu mundo.”

       Nos tratamos a nosotros mismos tal como nos trataban nuestros padres. Nos regañamos y nos castigamos de la misma manera. Nos amamos y nos animamos de la misma forma, si cuando éramos pequeños nos amaban y nos animaban, dice esta autora.

       Uno de los problemas básicos que hemos de comenzar a examinar si queremos superar nuestros problemas, és la sanación de nuestro olvidado niño interior.

       No importa la edad que tengas: en tu interior hay un niño que necesita que lo QUIERAS y lo ACEPTES. Cada edad que has vivido está dentro de ti, en tu conciencia y en tu memoria.

       Escucha a ese niño, háblale, ámalo, dale lo que necesita. Cómo dice Louise Hay: “Tu puedes sanar tu niño interior. Cuando ese niño és feliz, tu también lo eres”.

mari angels

Mª Angels Lopez

Professora de la filosofia Louise Hay

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