EMPIEZA A VIVIR

 

Hoy me apetece muchísimo escribir y voy a compartir un hermoso cuento indio que leí en el libro de Osho “Fama, fortuna y ambición” y que no te dejara indiferente ante la manera que tenemos de VIVIR.

 

Un gran rey, llamado Yayati, se estaba muriendo. La muerte vino… Se trata de una historia muy antigua; y en aquellos tiempos, los reyes eran sencillos y el otro mundo no estaba demasiado lejos. La muerte vino y llamó a la puerta. Yayati abrió la puerta y dijo: “¿Cómo es posible? Tan sólo he vivido cien años, y ya estás aquí, y sin avisar!! Al menos, se debería avisar con algún tiempo. Todavía no he realizado mis verdaderos deseos. Siempre lo he pospuesto: mañana, mañana, mañana; y ahora estás aquí, y no habrá un mañana. Esta es cruel!!! Se amable!!!”.

La muerte le dijo: “Tengo que llevarme a alguien, no puedo volver con las manos vacías. Pero viendo tu desdicha, tu vejez, te concederé cien años más. Pero uno de tus hijos tiene que venir conmigo”.

Yayati tenía cien hijos (tenía cien esposas), así que dijo: “No habrá ningún problema!”. No era tan sencillo como pensaba. Llamó a sus cien hijos y le pidió a uno de ellos que se fuera con la muerte. “Salva la vida de tu anciano padre!! Todos vosotros habéis dicho muchas veces: <Padre, daría la vida por ti>. Ahora es el momento de demostrarlo!”

Pero sólo son cosas que se dicen; cortesía vacía. Los hijos empezaron a mirarse unos a otros. Su hijo mayor tenía setenta y cinco años y el más joven tenía veinte. Algunos de ellos también eran ya bastante viejos.

El hijo más joven se levanto y dijo: “Yo estoy dispuesto a ir”. !Nadie se lo podía creer! Sus noventa y nueve hermanos no se lo podían creer; pensaron que era un insensato. Y todavía no había vivido, en absoluto. Sólo tenía veinte años, justo al umbral del comienzo. Hasta la muerte sintió compasión.

La muerte se llevó al joven aparte, y le susurró al oído: “¿Eres estúpido? Tus hermanos mayores no se han ofrecido, y ellos han vivido más tiempo. Algunos han vivido más de setenta años, y no se han ofrecido. ¿Y tu estas dispuesto? Tu padre no quiere morir. Él tiene cien años, y tú sólo veinte”.

El joven dijo algo muy hermoso, algo muy importante. Dijo: “Viendo que mi padre, que ha vivido cien años teniendo TODO lo que uno puede tener, aún no está satisfecho, me doy cuenta de la futilidad de la vida. ¿De que sirve? Aunque viviera cien años, la situación seguiría siendo la misma. Y si sólo hubiese sido mi padre, podría pensar que, quizá, él fuese una excepción. Pero mis hermanos, con setenta y cinco, setenta, sesenta y cinco años, han vivido bastante. Han disfrutado de todo tipo de cosas; ¿qué más les queda por disfrutar? Se están haciendo viejos y siguen sin estar satisfechos. Así que, una cosa ha quedado clara: ésa no es la forma de conseguir la satisfacción. Por lo tanto, estoy dispuesto, me voy contigo, no por desesperación sino en una inmensa comprensión. Me voy contigo con una gran alegría por no haber tenido que pasar por esta tortura, estos cien años de tortura que mi padre ha tenido que sufrir. Y aun así, ha sido incapaz de irse contigo”.

Y la historia prosigue. Volvieron a pasar otros cien años; vinieron y se marcharon, sin que se dieran cuenta. De nuevo, la muerte volvió a llamar. Sólo cuando vio que la muerte estaba llamando, Yayati se dio cuenta de que habían pasado los cien años. Y volvió a decir: “Aún no estoy preparado!”. Y volvió a ocurrir lo mismo una y otra vez, y cada vez un hijo se iba con la muerte, hasta que Yayati alcanzó los mil años. En realidad, se trata de una historia simbólica. Mil años después, la muerte volvió y le preguntó: “¿Qué piensas ahora?”.

Yayati contestó: “Vayamos. !Ya está bien! He comprendido que aquí no se puede cumplir nada. Los deseos van aumentando; por cada deseo que cumples surgen diez más. Es un proceso hasta el infinito. Ahora voy voluntariamente, y ahora sé que el primero de mis hijos, que se fue contigo cuando sólo tenía veinte años, fue inteligente. Yo fui estúpido. He necesitado mil años para ver lo que él fue capaz de ver en sólo veinte años. !Eso es inteligencia!”.

Si eres inteligente, te darás cuenta de la futilidad de la codicia. Si eres inteligente, en lugar de prepararte para vivir, empezarás a vivir. La codicia es prepararse para vivir. Y puedes seguir preparándote, y la hora de partir nunca llegará. Si eres inteligente no perderás el hoy por el mañana. No sacrificarás este momento por otro momento; vivirás este momento en su plenitud. Exprimirás hasta la última gota de este momento.

Extracto del libro de Osho "Fama, fortuna y ambición"


Reflexión Natura Granel
No se trata de los años que vivas, se trata de como los vivas, se trata de disfrutar el momento y se trata de no ser codiciosos, de no mirar lo que tienen los demás y fijarse más en tus necesidades básicas para vivir, una vez cubiertas esas necesidades te darás cuenta de lo bonita que es la vida. Huye de la codicia, de la envidia y del que dirán… No esperes cien años y VIVE EL MOMENTO!!!

SE INTELIGENTE…

Leer más

TU CORAZÓN TIENE LA RESPUESTA

Leer más

SABES CUANTO VALES?

Leer más

DE SABIOS ES… PEDIR PERDÓN

Leer más

ORACIÓN GESTALT

Leer más

SONRÍE POR FAVOR

Leer más

¿Cómo llevas tus propósitos de año nuevo?

Acabamos de finalizar el primer trimestre de este 2016 y es un buen momento para hacer un primer balance y un primer auto análisis de cómo estamos llevando a cabo los buenos propósitos que nos planteamos al inicio de este nuevo año.  Todos los hemos hecho. Es...
Leer más

CÓMO CREARNOS SALUD

         Para saber que podemos hacer para mejorar nuestra salud, primero hemos de conocer qué és lo que nos afecta, y cuales són los aspectos en los que podemos intervenir.        Hay muchos factores que inciden sobre nuestra salud. Para empezar, las enfermedades...
Leer más

RELAJACION Y PAZ INTERIOR

Hace unos días, mientras preparaba mi taller “Sana tu vida” de Louise Hay sobre la Relajación y la paz interior, una persona interesada en participar en él me dijo: “a ver si me va bien, porque a mi nadie me relaja”. Esta frase llamó poderosamente mi atención, porque...
Leer más

LA MEDITACION COMO HERRAMIENTA DE TRANSFORMACION PERSONAL.

Cada vez hay más personas que practican la meditación, y cada vez hay más centros dónde se enseña a meditar. Creo que es normal, porque la necesitamos. Por lo general, la mayoría de nosotros vivimos pendientes de todo lo que viene del exterior. Nos inundan con...
Leer más